El Mejor Sustento:
Partiendo de la base que acabáis de leeros el anterior capítulo y ya sabéis con certeza qué acuario deseáis montar, ahora el siguiente paso es elejir correctamente el soporte sobre el cual descansará durante toda su vida.
Resulta aberrante pensar en un soporte de acuario que no armonice con el resto de la decoración del entorno. Es decir, una mesa o soporte ha de ser tan agradable a la vista como práctica; no podemos adquirir una mesa plateada o negra en un entorno clásico, por ejemplo. Las posibilidades son infinitas, únicamente limitadas por nuestra imaginación. Decoración y funcionalidad y si nos va lo espiritual tened en cuenta la disciplina Feng Shui que recomienda colocar en nuestro hogar objetos que tengan que ver con el agua, esto ayuda a potenciar la fortuna atrayendo el dinero.
Si no queréis complicaros la vida podéis limitaros a adquirir la mesa ya prefabricada en vuestra tienda habitual. No es mala idea, ya que están pensadas para ello. Disponen de amplios espacios internos, perforaciones para tubos y cables, estanterías, cajones... etc y si sois algo manitas, con unas pequeñas modificaciones podéis albergar en su interior hasta el más complejo sistema de filtración, a parte de hacerla servir como almacén de aditivos, tests, toallas, etc. Como decía antes, el límite lo ponéis vosotros.
En este artículo no explicaré como construir una mesa para un acuario, sólo proporcionaré unas ideas básicas y sobre todo os ayudaré a anticiparos a las modificaciones que se suelen hacer sobre esa zona de la instalación, y lo haré siguiendo unos sencillos pasos que describiré a continuación.
Siempre y cuando el volumen de un acuario supere los 150 litros intentaremos por todos lo medios acoplarle como sistema de filtración un sumidero, ya sea comercial o bien hecho a medida, cualquier opción es buena. A la larga saldremos beneficiados. Para esto tendremos que asegurarnos que la base donde reposará el acuario está perforada o en su defecto hay espacio para pasar el o los tubos de rebosaderos ya que la mayoría de los acuarios con rebosadero llevan su cristal base perforado con ese fin.
Ahora le toca el turno al peso del acuario, es algo a tener muy en cuenta por motivos evidentes. A la hora de elegir un tipo u otro de soporte siempre intentaremos calcular a grosso modo el peso total que soportará, contando agua, rocas, arena y cristal del acuario principalmente. Un acuario de arrecife de 240 litros ya montado y a pleno funcionamiento puede rondar los 300 kilos de peso y si a esto le añadimos un generador de olas, necesitamos un soporte muy rígido y resistente.
Teniendo en cuenta lo anterior y pensando que lo que habrá en el acuario será agua salada, se intentarán evitar las mesas o soportes que puedan verse afectados por este elemento tan corrosivo a largo plazo, ya sea protegiéndolos con repetidas capas de barnices de poliuretano o bien pinturas marinas con base de epoxi si son de madera, intentando evitar la madera aglomerada y usando madera maciza. Otra opción sería un soporte de acero inoxidable o aluminio, los cuales a ser posible también habrá que recubrirlos con pinturas especiales para evitar su corrosión -al aluminio habrá que aplicarle primero una capa de pintura todoterreno. Estos últimos materiales nos proporcionan una gran resistencia a nuestra instalación siempre y cuando estén bien construidos.
En el caso de grandes instalaciones se puede optar por un soporte de obra, ya sea por medio de bloques de piedra o ladrillo, o combinando estos con los elementos mencionados anteriormente como maderas y metales.
Sea el material que sea el que utilicemos, siempre intercalaremos entre el acuario y su soporte una lámina o unas tiras de de espuma, goma o mejor aún de neopreno. Con esto conseguimos sortear las pequeñas irregularidades que pueda tener la base donde descansará el acuario, evitando así posibles roturas del cristal.
Y por último, antes de la sesión gráfica del artículo, sólo queda mencionar lo importante que es una buena ventilación en el interior de una mesa, explicaré el porqué. La gran mayoría de habitantes de nuestros acuarios marinos malviven los veranos debido a la suma del calor natural de esta estación y el producido por todo el equipo eléctrico de nuestra instalación, donde la iluminación juega el papel más caluroso. Para solucionar esto se inventó el refrigerador, el cual para poder refrigerar el agua del acuario genera una gran cantidad de calor. Si el refrigerador va alojado dentro de la propia mesa es imperativo ventilar esta y a ser posible forzar esta ventilación extrayendo el aire caliente de su interior a con el uso de unos simples ventiladores de ordenador por ejemplo.

¿Que no queréis complicaros la vida?, pues una sencilla pero estética mesa a tono con el acuario, en su interior cabe un buen filtro, aditivos y demás. Una perforación en su parte posterior permitirá el paso de cables y tubos del filtro.

En esta imagen vemos una mesa prefabricada de la marca Azoo, la cual con unas simples modificaciones fué capaz de albergar en su interior un sumidero ya hecho de la marca Schuran. Se perforó la mesa en su base superior para pasar por ahí el tubo del rebosadero del acuario y se eliminó el panel posterior de la mesa para poder acoplar dicho sumidero.
Como veréis insisto mucho en perforar la mesa y os preguntaréis cómo hacerlo, pues bien, la siguiente imagen lo muestra con detalle.

Otra opción a tener en cuenta son las mesas de estructura en acero inoxidable que se mencionan más arriba. Capaces de soportar enormes acuarios como el que se muestra a continuación de casi 1000 litros.
Estas mesas resultan altamente recomendables por su resistencia y accesibilidad a su interior y una vez forradas con el material deseado, o incluso empotradas en la pared, como es el caso de este acuario, el cual sirve para separar dos ambientes ocupando el espacio de una pared. Observad que este acuario también tiene la base perforada por ambos extremos.

El resultado puede quedar como la siguiente mesa de Sullivan. En la imagen se aprecian las cuatro patas que soportan todo el peso y "forrado" al que se le sometió con maderas, que una vez barnizadas quedaron así de bien.

Y para que veáis que no todo han de ser mesas normales y corrientes, un buen ejemplo este mueble de Toni Cid. De arriba a abajo podemos ver el refrigerador, el sumidero, el acuario principal, el depósito de agua de ósmosis y otro pequeño depósito para preparar agua salada. Podéis ver detallado todo el proceso de construcción
[aquí]

La opción Pladur no es nada desaconsejable tampoco, ved a continuación el acuario de Marc Carulla del cual encontraréis también el proceso de su construcción en la revista 1024,
[aquí]

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